Uno de los últimos trabajos de restauración llevados a cabo ha sido una Virgen del Rosario, patrona de su localidad, y diseñada para ser vestida. Aunque es una talla de postguerra, sí conservaba su Niño anterior a ésta, seguramente del siglo XVIII por su estética y magnífica policromía. A este tipo de escultura se le llama de candelero.

El estado de conservación era regular, sobre todo por el mecanismo de unión de los brazos que se encontraba deteriorado. Encontrábamos varios faltantes de soporte, como varios dedos tanto del Niño como de la Virgen. También tenía deficiencias en la policromía por el uso lógico que se le da a dichas imágenes, así como repintes no adecuados por toda la obra, destacando las uñas pintadas con esmalte comercial. También encontramos quemaduras graves en la mano derecha debajo de repintes debido a llevar una vela en la festividad de la Candelaria.

Los tratamientos de restauración llevados a cabo han sido: tratamiento anticarcoma, consolidación de policromías, limpieza fisicoquímica, consolidación estructural, reposición de faltantes, estucado y nivelado, reintegración cromática, acabado final, limpieza de metales y mejoras estructurales.

Imágenes comparativas