El estado de conservación de esta obra era regular. Los estratos pictóricos no estaban en muy mal estado -a excepción de los bordes-, concentrándose la mayoría de patologías en el soporte textil, que presentaba por el reverso hongos, o estaba grapado al bastidor por el frente afectando a la propia pintura, entre otros daños.

En los análisis previos, gracias a la luz infrarroja se descubrió una firma o inscripción a base de iniciales: D.J.S.P.R. ; y la fecha 1704. Lo que nos confirma la evidencia, pues es un cuadro del Barroco Pleno.

En la intervención también se restauró el marco de madera maciza, que en un primer análisis parece antiguo, y poseía una gruesa capa de goma laca oscurecida, que se ha eliminado dejando ver mejor la veta de la madera.