ANTES/DESPUÉS
Retablo de San Miguel Arcángel
Atribuido a Juan de Horna Rubalcaba
Principios siglo XVIII
Barroco Pleno / Churrigueresco
Madera dorada al agua con oro fino
370 x 700 cm

Retablo ubicado en la nave del evangelio, estilísticamente se ajusta a los cánones del Barroco Churrigueresco, pudiendo datarse a principios del siglo XVIII, siendo la mesa de altar cercana a los gustos del Neoclasicismo propios de finales del siglo.

La mazonería del retablo, toda ella dorada, se asienta sobre un zócalo. El retablo está dividido en tres cuerpos: un banco, un único cuerpo central de orden gigante, y un ático. Dicho ático incorpora un sotobanco que duplica la superficie con la intención de elevar el ático resaltándolo y aportando mayor majestuosidad a la zona superior. En sentido horizontal el retablo posee tres calles, siendo la central más ancha que las laterales. En el cuerpo principal las calles están divididas por cuatro columnas salomónicas con capiteles compuestos. El ático se organiza a través de dos estípites que flanquean la calle central.

En cuanto a la ornamentación, el artista logró una armoniosa fusión de amplias áreas lisas, con elementos decorativos en bajo relieve de motivos vegetales, elegantes roleos y delicadas cintas. En la capa de dorado se aprecia un gran esmero a la hora de intercalar los acabados mate y brillo con zonas visibles del bol. Recurso que el dorador utilizó para dar destellos de luz y generar luces y sombras que enfatizaran los volúmenes de la talla.

A nivel iconográfico el escultor diseñó un programa dedicado al santo titular. Los dos monstruos marinos que a modo de dragón decoran las tarjetas de las calles laterales y de los que salen tallos son símbolo de la abundancia y la fertilidad. Este concepto hace referencia a que, a través de la victoria sobre el pecado, los creyentes cristianos pueden acceder al paraíso y obtener la vida eterna, y es San Miguel quien protagoniza la lucha y el triunfo sobre el demonio. A este símbolo, habría que añadir los dos atributos propios del arcángel que encontramos tanto en la mesa como en el ático. Por un lado, la balanza como símbolo de justicia divina, es San Miguel quien pesa las acciones de los hombres. También, aparece representada la espada y su funda. El último de los elementos es el que aparece en el ático y está formado por 5 letras que crean el acrónimo con la máxima que define al santo protector, “QSQDE” que en su forma extendida es “Quis sicut Deus” traducido como “¿Quién como Dios?” aludiendo a que Miguel es el preferido entre los arcángeles, el primero, el que guía las legiones celestiales.

El retablo no se encuentra en su ubicación original. En la actualidad, está en lo que se supone que fue la capilla de la Virgen de la Esperanza, fundada por Juan de Resa, que originalmente debió estar aislada del resto de la iglesia. Ocupa el lugar que solía albergar un retablo flamenco primitivo, según lo registrado por Juan Giménez de Aguilar, que se vendió alrededor de 1900. Esto hace improbable que su ubicación actual sea la original. Una vez la capilla de los Resa pasara a estar bajo la responsabilidad de la parroquia, se tomó la decisión de derribar el muro que la separaba de la iglesia y el retablo se reinstaló en su lugar actual.