Antes/después

RETRATO DE FERNANDO VII | AUTOR ANÓNIMO | 1813-1815 | ESTILO NEOCLÁSICO | TÉCNICA ÓLEO SOBRE LIENZO | PROPIEDAD PRIVADA

Nos encontramos ante un retrato de Fernando VII, donde se le representa como un joven. Lo más seguro es que el artista copiara alguna estampa, moneda u otro cuadro, y que no hubiera visto nunca a dicho rey.  Viste traje de capitán general, con pañuelo blanco al cuello, casaca azul y carmín, el toisón de oro en el pecho y la banda azul de la Orden de Carlos III, luce cuatro condecoraciones en el lado izquierdo de su chaqueta, sujeta con la mano izquierda la espada y con la derecha el cetro real que apoya sobre una mesa.

En dicha mesa, de estilo imperio y guirnalda decorativa, está la corona real que lo representa como rey de España, y un manuscrito donde se lee: S. las Religiosas Carme.s de Malagón.

En el fondo encontramos varios elementos característicos y algo llamativos. La parte derecha se reserva para un cortinaje recogido de color verde, mientras que en el izquierdo nos encontramos con varias referencias al rey. Aparece un hombre sujetando un guion o banderola, dicho personaje es Fray Agustín de Castro (nacido en Tarancón), un monje de la Orden de San Jerónimo ataviado con el hábito de dicha orden. Sujeta en su mano izquierda un número del periódico La Atalaya de la Mancha, este periódico fue fundado y editado por él mismo entre 1813 y 1815, lo que nos puede dar una pista de la posible datación de esta obra. Este periódico tiene mucho que ver con Fernando VII, pues Fray Agustín era contrario a las ideas liberales de la época y partidario acérrimo del rey, creando este periódico expresamente para defender al “Deseado”. Este monje también predicó por la Mancha y en particular por Ciudad Real, de ahí el motivo de su representación en esta obra.

El guion que sustenta con su mano derecha es de la Orden de San Jerónimo, donde se representa a Santa Paula, santa titular de la orden, el sombrero del santo, las parrillas, y el castillo y el león símbolos de España. Presenta varias inscripciones en latín que hacen referencia a notas religiosas, aunque también se puede leer el nombre del rey, todo en latín: FERDINAND. VII. R¿?E RETRIBVTIONEM SUPERBIS. MEVM ¿? HONOREM.

Por último, bajo el monje, encontramos al león sobre el águila que a su vez sujeta un libro con las fauces donde se lee, aunque de manera difícil: CONSTITUCIÓN ESPAÑOLA. BIS-PALE.

El estado de conservación era malo. El soporte de tela es un reentelado posterior del cual, el adhesivo ha perdido su funcionabilidad totalmente y nada más recibir la obra en el taller se despegó de dicho reentelado, entre las dos capas de tela, encontrábamos mucha suciedad depositada e incrustada, así como los restos de adhesivo inútil. Además, el pH de la tela es algo ácido debido al paso del tiempo y su contaminación. El bastidor sobre el que se asienta cumple las reglas de la restauración actuales, pues es móvil y biselado. Respecto a los estratos pictóricos encontramos pérdidas tanto de preparación como de capa pictórica y policromía. Las pérdidas son más evidentes en todo el perímetro sobre todo inferior. Encontramos desprendimientos alrededor de las lagunas, cordilleras y craqueladuras preocupantes. Son importante las quemaduras y suciedad de humos que presenta debido a que ha estado expuesto durante mucho a tiempo a velas muy cerca, esto ha provocado que en algunas partes la pintura se haya contraído, craquelado e incluso cambiado su fisonomía y color gravemente. La capa de humo es muy visible y ha oscurecido toda la obra. A parte, encontramos suciedad incrustada, así como un barniz antiguo muy oxidado que crea reflejos y distorsiona la estética original del lienzo.

El proceso de restauración ha contado de varias intervenciones: análisis de materiales, pruebas, protección y consolidación de película pictórica, diversos tratamientos de soporte, limpieza física y química, estucado, reintegración cromática, protección final, adecuación y dorado del marco.